PUFA (Pucela Fantástica), el Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Valladolid, dedicará su tercera edición a la figura del cineasta Narciso «Chicho» Ibáñez Serrador, creador fundamental en la historia del fantástico en España y referente indiscutible para varias generaciones de cineastas. El festival le rendirá homenaje con la concesión de un Premio de Honor póstumo, que será recogido en Valladolid por su hijo, el también cineasta Alejandro Ibáñez Nauta.

La tercera edición de PUFA, que se celebrará del 4 al 11 de julio de 2026, toma como eje el legado de Ibáñez Serrador, cuya influencia sigue viva tanto en el cine como en la televisión. Coincidiendo con el 50 aniversario de ¿Quién puede matar a un niño? (1976), el festival acogerá una proyección especial de la película, una de las obras clave del fantástico español, acompañada de nuevas actividades en torno a su figura que se anunciarán próximamente.

La trayectoria de «Chicho» Ibáñez Serrador resulta imprescindible para entender la evolución del fantástico en España. Director, guionista, productor y creador televisivo, desarrolló una carrera profundamente influyente tanto en cine como en televisión, donde revolucionó el lenguaje del medio desde su llegada a Televisión Española en los años sesenta. Fue responsable de formatos que marcaron a varias generaciones, como Historias para no dormir, pionera del terror televisivo, o Un, dos, tres… responda otra vez, uno de los programas más emblemáticos de la historia de la televisión en nuestro país.

En paralelo, firmó dos largometrajes —La residencia (1969) y ¿Quién puede matar a un niño? (1976)— que lo consagraron como uno de los grandes nombres del cine fantástico europeo. A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Televisión y el Goya de Honor, en reconocimiento a una obra que abrió camino a generaciones posteriores y dejó una huella decisiva en el imaginario audiovisual español.

El universo de «Chicho» inspira también el cartel oficial de esta edición, diseñado nuevamente por Miguel Martín, que incorpora un guiño visual a su imaginario: las siluetas de los niños protagonistas de la película ¿Quién puede matar a un niño? tras el marco de una puerta, evocando la atmósfera inquietante de Historias para no dormir. La imagen vuelve a establecer un diálogo entre el género fantástico y la ciudad al integrarse con un espacio emblemático de Valladolid como el Pasaje Gutiérrez.

El legado de "Chicho" Ibáñez Serrador inspira PUFA 2026